miércoles, 9 de noviembre de 2016
OPINIONES DE ARMENIOS DE CALIFORNIA SOBRE EL TRIUNFO DE TRUMP.
Al levantarse hoy por la mañana, Joanny Khabbac y George Mahroukian se habrán encontrado con una inesperada noticia en la primera página.Estos dos pequeños empresarios armenios del norte de Los Ángeles iban a votar por Donald Trump, el candidato republicano a la presidencia de EEUU, y ambos estaban bastante convencidos, en la noche previa a la jornada electoral, de que no ganaría. No pensaban ni quedarse a seguir los resultados por la televisión.
No es fácil encontrar a un seguidor de Trump en Los Ángeles. Mejor dicho, no es fácil encontrar a un seguidor de Trump que lo quiera decir en público. La ciudad es profundamente demócrata (a veces no hay candidatos republicanos en la papeleta y en el ayuntamiento hay un solo concejal republicano).
Apenas hay en California, y menos en Los Angeles, miembros de esa clase blanca trabajadora venida a menos que han encontrado en Trump al improbable defensor de sus intereses.
Los más desposeídos económicamente en una de las ciudades más desiguales del país son trabajadores latinos: la combinación latino pro-Trump, aunque existe, es todavía más difícil de encontrar que la de angelino pro-Trump.
Uno de los pocos sitios donde mostrar abierta simpatía por Trump no provoca miradas de incredulidad o directa exasperación es el barrio de Glendale y sus alrededores, lugar donde vive la comunidad armenia más grande en la diáspora.
Sus decenas de miles de votantes tienden a tener posturas conservadoras, aunque históricamente han apoyado a diferentes candidatos a la presidencia independientemente del partido (sin ir más lejos, apoyaron a Obama en las pasadas presidenciales). Pero estas elecciones eran especialmente amargas para ellos.
Por primera vez en décadas, el Comité Nacional Armenio no ha apoyado a ningún candidato. Traicionados por Obama (que les prometió "condenar el genocidio armenio" a manos de los turcos y, cuando llegó el momento, se limitó a calificarlo de "terrible tragedia") y profundamente desconfiados hacia Hillary Clinton, pero sin nada que esperar de Trump en lo que a su causa se refiere, se han limitado a hacer campaña por los candidatos estatales que se presentan a la asamblea de California (uno de ellos armenio) y a otros candidatos locales, pero han dejado a los votantes sin recomendación concreta sobre el candidato a la presidencia.
Contra el "malo conocido".
Algunos miembros de esta comunidad están tan desilusionados y descontentos que reconocen que han optado por Trump. "Al menos es sincero. No es un político, es un hombre de negocio, al menos construirá cosas", opina Joanny Khabbac, nacido en Líbano, que ha venido al centro de la comunidad armenia en Montrose, una zona del norte de Los Ángeles.
"Mira qué desastre de política exterior ha dirigido Clinton: han destrozado Libia, Siria, Egipto..", enumera, mientras fuma un enorme puro y espera a que se le unan lo demás compañeros del juego de cartas que semanalmente les reúne en el centro comunitario armenio del barrio.
Todos entienden que Trump no haya ni intentado acercarse a ellos, a pesar de ser un lobby importante en California: para qué, si el estado estaba perdido en cualquier caso. Pero entre un candidato republicano que es una moneda al aire y una candidata demócrata que "miente y no es de fiar", y que es continuadora de la política de quien les prometió algo y no lo cumplió, han preferido lo primero.
Fuente: Guia Menc